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¿Qué es la Educación Vial?

Educación Vial es:
"la adquisición de hábitos que permitan al ciudadano
acomodar su comportamiento a las normas, reglas
y principios del tránsito"

"Legislación sobre tránsito"
de Adolfo Roberto Vázquez

La Educación Vial es clave en la prevención de los accidentes de tránsito, y el conocimiento de las normas de Seguridad Vial, nos ayuda a ser mejores y más responsables conductores y ciudadanos. Eduvia ofrece abundante información para tal fin. Aportemos un granito de arena haciendo conocer www.eduvia.blogspot.com entre amigos y conocidos.

CURIOSIDADES

¿Sabías que el 29 de noviembre de 1905 se dictó en la Ciudad de Buenos Aires la primera Ordenanza General de Tránsito que fijaba el límite de velocidad en el radio céntrico a 14 km/h.?

DIRECCIONES ÚTILES

Dirección General de Seguridad Vial: Aráoz de Lamadrid 1750Tel.: 4302-5930 / 2291 / 3619 / 1311Contacto


Dirección General de Administración de Infracciones
Dirección: Carlos Pellegrini 211, Piso 1
Horarios de atención: lunes a viernes de 8.00 a 19.00 hs.
Tel.: 147
E-mail: consultasdgai@buenosaires.gov.ar





Temario

viernes 2 de marzo de 2012

Problemas de tiroides y su influencia en la seguridad vial

De vez en cuando nos gusta repasar, con la ayuda desinteresada del Dr. Josep Serra, algunas patologías que pueden esultar incompatibles con la conducción segura. Hoy nos vamos a centrar en el hipotiroidismo y en el hipertiroidismo y veremos en qué aspectos pueden dar problemas.

En segundo lugar, trataremos un problema que hemos abordado ya alguna otra vez, y que tiene que ver con la detección de este tipo de dolencias. Mientras el afectado no acude a la consulta del médico y explica qué le pasa, mientras no se pone en marcha la detección y el remedio, continúa conduciendo su vehículo, poniéndose en riesgo a sí mismo y al resto de los usuarios de la vía.

Los problemas de tiroides y la conducción

El hipotiroidismo autoinmune, o enfermedad de Hashimoto, es una patología más frecuente en mujeres que en hombres, en una proporción de 14 a 1, y se debe a la afectación por autoanticuerpos del propio paciente hacia su glándula tiroides, que se vuelve insuficiente a la hora de producir hormonas tiroideas. Otro caso de hipotiroidismo es el que viene de la extirpación de la propia glándula, pero el autoinmune es el más frecuente.

Esto puede conllevar a un riesgo de déficit de concentración mental y cierto grado de deterioro cardiaco entre otras manifestaciones que pueden afectar la conducción. Entre otros síntomas, puede dar somnolencia, aletargamiento, lentitud en la toma de decisiones, complicaciones visuales… aspectos que no parecen dibujar un buen escenario para ponerse al volante.

De hecho, el hipotiroidismo puede andar ligado a otro enemigo de la conducción del que hemos hablado en ocasiones, el SAHS, y como sucedía con aquel, los síntomas de letargia mental se traducen en una lentitud en los reflejos y en la toma de decisiones que son incompatibles con la conducción segura. También como sucede con el SAHS, en ocasiones son estos síntomas los que evidencian que algo en el organismo no funciona del todo bien.

El tratamiento del hipotiroidismo se realiza habitualmente con una hormona suplementaria, la levotiroxina, que debe administrarse con sumo cuidado para evitar derivar en un problema de hipertiroidismo por exceso hormonal suplementario, que conlleva un riesgo de arritmias, temblores o ataques de hipertensión, síntomas que son poco compatibles con la conducción segura.

Como es lógico, el inicio del tratamiento es un momento crítico, pero también es necesario un control médico a lo largo del tratamiento para verificar que el suplemento hormonal se ajusta en todo momento a las necesidades del afectado, lo que redunda en la necesidad de reducir los periodos de vigencia del permiso de conducir. Por supuesto, si el médico así lo indica, los problemas de tiroides, bien controlados y tratados, no tienen por qué impedir la conducción de vehículos.

La voluntad del conductor, como motor de detección

El problema mayor en muchos de estos casos es que la responsabilidad de todo recae en la persona que sufre la dolencia, que puede, o no, tener constancia de ella, puede, o no, acudir a la consulta del médico y puede, o no, decidir dejar de conducir mientras no esté claro que puede conducir sin poner en riesgo su vida ni la de los demás. Por eso, quizá fuera buena idea adoptar algunos cambios que podrían redundar en un beneficio para todos.

Algunas propuestas que se pueden afrontar para mitigar este problema contemplan, por ejemplo, la historia sanitaria compartida por los organismos afectados: centros de asistencia primaria, hospitales, centros de reconocimiento médico, centros de Tráfico. En este sentido, hay ya un primer paso desde que las jefaturas de Tráfico acceden a los datos que permiten la renovación del permiso de conducir.

Las redes de comunicación permiten que hoy en día los diferentes organismos puedan disponer de acceso selectivo a los datos sin quebranto de la necesaria confidencialidad que ampara a los usuarios de la sanidad, de manera que sería posible establecer un sistema en el cual el médico introdujera el dato cuando su paciente no resultara apto para conducir sin que el resto de la cadena tuviera acceso a los detalles confidenciales de ese paciente.

Cómo saber si una persona es apta para conducir

Esto nos llevaría a un escenario en el que comprobar la aptitud del conductor sería tan sencillo como evaluar si un vehículo está o no al corriente de la ITV o del pago del seguro. Y, de cara a las renovaciones del permiso de conducir, la información puesta en común sería un elemento clave para apoyar a los centros de reconocimiento. Cada uno, desde el lugar que le corresponde, podría realizar sus funciones con mayor rigor.

Y, por supuesto y ante todo, el conductor debería conocer toda esta operativa, debería ser formado en la idea de que un control médico de sus dolencias y la privación de conducir redundarían en su propio beneficio y en el de todos los demás. Es un tema muy delicado que admite debate, un debate muy parecido al que suscita quien defiende su derecho a conducir para ganarse la vida frente a aquel que esgrime su derecho a vivir por no sufrir las consecuencias de un siniestro vial.

Con independencia de cómo se desarrolle esa discusión, estas son propuestas encaminadas a lograr que el conductor se encuentre en unas condiciones psicofísicas aceptables, y sobre todo que esas condiciones no se vean duramente mermadas con el agravante de que pase tiempo y más tiempo hasta que llegue el momento de renovar el permiso de conducir. En determinadas dolencias, un plazo de 10 años es toda una eternidad.

Asesoramiento | Dr. Josep Serra

Nota publicada en www.circulaseguro.com

Consejos y recomendaciones para el uso del micro escolar

Estamos a un paso del comienzo de uno nuevo ciclo lectivo, muchos padres utilizan el micro escolar para el traslado de los niños para la ida y vuelta de la escuela, por lo cual resulta conveniente volver sobre unos mínimos consejos que pueden hacer más seguro dicho traslado.

Para comenzar, vale tener en cuenta que según informe de las Naciones Unidas, el noventa por ciento de los accidentes del transporte escolar se produce cuando los niños suben y bajan del vehículo, de ahí que es tan importante que cuenten con la asistencia de un acompañante además del conductor, para que supervise que no se produzcan o se minimicen las lastimaduras, los empujones y otras circunstancias riesgosas.

Consejos y recomendaciones

Para los niños

  • Camina sin prisas y evita riesgos llegando a la parada con tiempo suficiente, al menos cinco minutos antes de la hora a la que pasa el autobus.
  • Cruza con cuidado, siempre por delante del autobus y caminando por la acera. Si no hay acera, camina por el borde de la carretera hasta llegar a una distancia grande (de al menos 3 metros) por delante del autobús, pero antes de cruzar asegúrate de que el conductor te ha visto y entiende que vas a cruzar. Recuerda que debes mirar, siempre, primero a la izquierda, después a la derecha y luego, otra vez, a la izquierda.
  • Mantén la distancia de seguridad. Cuando se acerca el autobús debes mantenerte al menos a dos metros de distancia. No camines por detrás del mismo, es posible que el conductor no te vea y puede atropellarte si da marcha atrás.
  • No recojas los objetos que se te caigan cerca del autobús. Pide al conductor o al acompañante que los recojan por ti.
  • Debes hacer siempre caso al acompañante. Dentro del autobús no hay que gritar ni alborotar. Las señales y otros elementos de seguridad del vehículo no son para jugar. Además, no hay que distraer al conductor. No se puede comer en el autobús escolar. Es obligación de quien usa el autobús escolar dar un buen trato a los asientos y cuidar y mantener limpio el vehículo.
  • Conviene subir y bajar cómodamente. Utiliza los asideros para evitar caídas y vigila que la ropa con colgantes y las mochilas o bolsas escolares no se enganchen en los pasamanos o con las puertas del autobus. Cuando subas al vehículo, no empujes a los demás niños y ubícate en tu asiento rápidamente.

Para padres y madres

  • Corresponde a padres y madres, como principales responsables de la educación de sus hijos, enseñar a sus hijos a comportarse con seguridad como peatones y a respetar las reglas básicas en el autobús.
  • Sea un correcto peatón. Sus hijos aprenderán a serlo también y caminarán mucho más seguros.
  • Reclame un comportamiento cívico. Los niños deben hacer siempre caso a los responsables -conductor y acompañante- del autobús. Este vehículo es un lugar más de convivencia en el que es necesario exigirles un buen comportamiento en todo momento, por ellos mismos y por los demás.
  • No deje de prestar atención. Conviene que los progenitores se pongan de acuerdo con otros padres y madres, de manera que haya siempre un adulto en la parada del autobús, especialmente cuando se trate de niños menores de 9 años. Si los escolares son mayores de esta edad, conviene que vayan en grupo a la parada para que resulten más visibles por los conductores de los vehículos.
  • Procure que el niño tenga la mochila preparada. Ir con prisas puede ser peligroso porque hace olvidar las medidas de precaución básicas. Además, corresponde a los padres eliminar, acortar o reemplazar los sistemas de sujeción de la ropa o accesorios que puedan engancharse en los aparatos de juego del patio, en las cercas, en las puertas o en las barras y pasamanos del autobús.
  • Estacione su coche en el lado en que para el autobús. Evite estacionar en el lado contrario de la parada del autobus porque obligaría al menor a cruzar la calle.
  • Avise si decide recoger usted mismo a su hijo. Se aconseja dejar un escrito en la escuela en el que conste, que bajo su responsabilidad, no utilizará ese día el transporte escolar.

Conducción, sueño y fatiga: peligrosa combinación

por Mgter. Roberto Tomassiello

SAES (Sociedad Argentina de Evaluadores de Salud) está organizando el Post Grado de Actualización “Transporte, Diseño y Seguridad Vial” junto con la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo, el día jueves 15 de marzo a las 19 horas se realizará la Clase de presentación en el Salón de los Pasos Perdidos de la Legislatura de Mendoza; Patricias Mendocinas y Peatonal Sarmiento, Ciudad de Mendoza; Republica Argentina

Conducción, fatiga y seguridad

Hoy, el tránsito por las rutas argentinas ocasiona la pérdida de muchas vidas humanas, también lesiones y discapacidades en miles de personas; ello se da por razones de naturaleza multicausal. La fatiga, uno de esos factores, provoca la reducción del nivel de atención y la capacidad perceptiva de las personas. Actúa, a la par, como un mecanismo de regulación del cuerpo humano constituyendo una señal de alarma. Es por lo tanto un indicador de otro problema: la pérdida de las capacidades normales que permiten la ejecución de cualquier actividad laboral.

A la madrugada suelen combinarse los efectos del sueño con la fatiga. Sus consecuencias negativas pueden verse incrementadas por la ingesta de alimentos en el periodo de conducción. Esta situación exige un nivel de atención muy elevado a los conductores, porque la percepción nocturna es sensiblemente inferior de la que se logra con luz solar, llegando sólo al 10% de esta última.

Otro elemento incidente en la producción de fatiga son las condiciones imperantes en el entorno laboral. Los vehículos producen ruidos y vibraciones durante su funcionamiento, que influyen perjudicialmente en las personas. Debe sumarse la temperatura de la cabina, especialmente en colectivos urbanos con motor frontal y en camiones. No siempre está la posibilidad de su control permanente mediante dispositivos para climatización.

Por último, no puede olvidarse el estado psico-físico del conductor, así como las implicancias derivadas de sus relaciones familiares, sociales, presiones laborales, retribución económica, por citar sólo algunos.

Prevención de la fatiga

Como se puede inferir a través del análisis realizado, el problema es de naturaleza compleja y debe ser tratado como tal. Es imprescindible orientar los esfuerzos a la organización laboral en la que se desempeñan los conductores, revisando el diseño de los horarios de trabajo y de descanso.

Las empresas deben establecer sistemas de percepción de haberes basados en sueldos fijos dignos Debe evitarse que el personal trabaje una cantidad inconveniente de horas suplementarias, poniendo en riesgo su salud y su vida para acceder a una retribución aceptable. El capital más valioso de una empresa no es su flota de vehículos ni la infraestructura que posee, sino los recursos humanos y por ello merecen el mayor cuidado.

Para concluir, los conductores deben tener en cuenta algunas medidas precautorias, como:

  • realizar pausas para descanso cada dos horas de viaje
  • consumir líquidos, evitando bebidas gaseosas y, por supuesto, las alcohólicas
  • no conducir mientras se realice algún tratamiento médico con fármacos que puedan restringir los reflejos, la percepción o que produzcan somnolencia.
  • practicar ejercicio liviano
  • renovar de modo permanente el aire en la cabina
  • usar indumentaria holgada, de tejidos respirables

Consideraciones finales

La fatiga informa sobre la disminución de las capacidades de la persona para su vinculación con el entorno. Constituye un aviso que, tomado a tiempo, puede evitar graves consecuencias.

Es vital que los conductores conozcan sus propios mecanismos de respuesta del cuerpo y desistan de manejar cuando no se encuentran en las condiciones que exige dicha actividad. Cada viaje que se emprende, debe ser camino a la vida y no a la muerte.

Fuente: SAES

Recomendaciones para ocupantes de un colectivo en caso de incendio

Hace unos días un colectivo se incendió en la colectora de la Panamericana, ramal Pilar en el kilómetro 42,5, sentido Ciudad de Buenos Aires. A propósito de este hecho, CESVI Argentina analiza qué se debe hacer si se incendia el colectivo en el que se encuentra viajando.

Los ensayos de incendio realizados sobre vehículos en CESVI Argentina nos han dado una valiosa información sobre los tiempos que demora un vehículo en incendiarse totalmente; en términos generales en 1 minuto arde totalmente el vano motor y en sólo 60 segundos más se prende íntegramente todo el habitáculo. De esto se desprende la importancia de saber cómo tomar decisiones claves en pocos segundos.

En primer lugar, y lo más importante es que el chofer detenga el vehículo en un lugar seguro, alejándose lo más posible de la vía por la que está circulando y lo más próximo a la vereda. Es necesario que el conductor de la unidad esté previamente capacitado por la empresa para saber cómo resolver estas situaciones. Conocer cómo ejecutar un plan de evacuación y cómo manejar el extintor es fundamental. Dependiendo de la magnitud del incendio, el chofer debe determinar si se puede descender por las puertas o se deben utilizar las salidas de emergencias, y debe hacerse por la vereda.

El chofer debe ser siempre el líder de la situación, ya que es el único que puede habilitar las puertas para poder abandonar la unidad y manipular el matafuego. En caso de que no pueda hacerlo, él debe dar las directivas y designar quién lo haga. Es importante aclarar que una vez que se haya evacuado por completo la unidad, recién ahí se puede emplear el extintor. Asimismo, para accionar las puertas manualmente, se debe presionar o tirar de la válvula de seguridad que está ubicada cercana a ellas para liberar la presión de aire.

Los pasajeros

Ante estas situaciones es importante que los pasajeros mantengan la calma y escuchen con atención las indicaciones del conductor de la unidad. Si bien la primera reacción que deben tener es abandonar el colectivo, antes de descender es necesario que verifiquen en dónde se está produciendo el incendio. Si es en la parte delantera deben bajar por las puertas de atrás, o viceversa.

Para estar preparados ante una eventual emergencia, cuando se ingresa al colectivo se debe prestar atención y buscar dónde se encuentran las válvulas de seguridad que permiten accionar las puertas manualmente y leer cómo utilizarlas.

Una vez evacuados, los pasajeros deben situarse lo más lejos posible del vehículo incendiado. En muchos casos analizados donde se generan focos ígneos, rara vez se limitan a la zona de inicio de los mismos, con facilidad y velocidad alcanzan toda la estructura del ómnibus. Además, los gases tóxicos de muchos plásticos y acrílicos terminan siendo más mortíferos que la propia llama. En este sentido, es importante resaltar que existen normas que regulan la utilización de plásticos y acrílicos para el uso en vehículos donde se especifica la velocidad con que debe propagarse la llama y qué toxicidad es la mínima admisible en los humos, producto del incendio.

Para reforzar las medidas de seguridad, CESVI Argentina recomienda incorporar en el colectivo el plan de evacuación que esté en un lugar accesible y bien visible para que todos los pasajeros lo puedan leer y seguir las instrucciones que allí se indiquen. Además, tal como establece la Resolución 100/2008 de la Secretaría de Transporte para unidades de larga distancia, es conveniente la inclusión de una alarma de incendios y un sistema automático de extinción que estén instalados en el vano motor y un indicador sonoro para alertar al conductor de forma que pueda actuar rápidamente.

Fin de semana largo y conducción nocturna

Según estudios de CESVI Argentina hay tres veces más posibilidades de verse involucrado en un siniestro de noche que de día. No obstante, la noche es el momento elegido por muchos conductores para viajar y aprovechar al máximo el fin de semana largo.

Un estudio realizado por CESVI Argentina en rutas y autopistas de nuestro país demuestra que entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana se triplica el riesgo de sufrir un siniestro de tránsito. Sin embargo, durante los fines de semana largos del verano es común que muchas personas decidan viajar por la noche.

Circular con menos autos, tener un día más de descanso en el destino elegido, no sufrir los calores diurnos y, la posibilidad de manejar a mayores velocidades, son algunas de las razones que más se escuchan. Si bien es cierto que por la noche el calor disminuye, al igual que el tránsito, el peligro aumenta considerablemente ya que el conductor se encuentra expuesto a más situaciones de riesgo que durante el día.

Uno de los factores que causan más siniestros de tránsito es el error en el cálculo de distancia. La dificultad que presenta conducir de noche es ver y reconocer, con el tiempo suficiente, algún objeto en la ruta. Es que, con las luces bajas del vehículo, la visión que el conductor tiene es, aproximadamente, de 30 a 35 metros y sólo hacia delante. Esto quiere decir que el conductor pierde su visión periférica. En resumen, cuenta con un menor campo de visión para anticipar sorpresas y por ende, tiene menos tiempo para reaccionar y evadirlas.

Un estudio realizado demostró que si transitamos de noche por una ruta sin iluminación artificial a 110 km/h y se interpone en nuestro camino un peatón o ciclista sin luces vestido con ropa oscura, necesitaríamos aproximadamente 110 metros para detener nuestro vehículo a 0 km/h (contemplando una reacción rápida de 1,5 segundos).

Este cálculo surge de sumar los 45 metros del tiempo de reacción (30 metros por segundo multiplicado por 1,5 segundos que es el tiempo de reacción) y los 65 metros de frenada por bloqueo que necesitaremos para detener el vehículo completamente.

Estos números muestran que sería casi imposible evitar el impacto.

Recomendaciones

Si puede evitar manejar de noche, hágalo. En caso contrario, recuerde las limitaciones y tenga en cuenta lo siguiente:

  • Cuide que las ópticas delanteras, los focos traseros y los vidrios se encuentren limpios y en buen estado. Esto nos permitirá ver y ser vistos.
  • No tome medicamentos que generen somnolencia.
  • Tómese el tiempo necesario para llegar a destino y, si salió más tarde de lo previsto, no trate de recuperar el tiempo aumentando la velocidad.
  • Coma en forma liviana y sin ingesta de alcohol. Beba agua en forma abundante ya que la deshidratación puede generar fatiga y esta, a su vez, somnolencia.
  • Evite las temperaturas elevadas dentro del habitáculo.
  • Circule por debajo de la velocidad límite. La señalización de la vía está pensada para una condición óptima de circulación y no para manejar de noche.
  • Procure no encandilar al conductor que circula de frente y evite encandilarse mirando hacia la derecha.
  • En zona urbana, aunque la luz del semáforo le indique prioridad de paso, verifique hacia ambos lados la actitud de los otros conductores.

Qué hacer ante un encandilamiento

Frente a un encandilamiento, le sugerimos desviar un poco la vista hacia la banquina o buscar una línea lateral para mantener el auto derecho hasta que el peligro haya pasado.

Además, antes de emprender un viaje controle tener toda la documentación y equipamiento necesario para circular:

Documentación para circular

  • Registro de conducir vigente al momento del control.
  • Documento Nacional de Identidad o Cédula de Identidad.
  • Cédula verde del auto.
  • Cédula azul si conduce un vehículo que no es de su propiedad y la cédula verde se encuentra vencida.
  • Seguro del vehículo.
  • Última patente paga.
  • Verificación Técnica Vehicular o revisión técnica sólo en el caso en que el vehículo esté radicado en una jurisdicción que lo exija.
  • Cédula amarilla en caso de vehículos equipados con GNC.
  • Equipamiento de seguridad para circular
  • Juego de dos balizas reflectivas triangulares de color rojo. En caso de detención forzada, deben ubicarse detrás del vehículo a 75 metros y la segunda a 150 metros. También pueden ponerse: una a 75 metros por delante del auto y la otra por detrás.
  • Extintor de un kilogramo para los automóviles. Debe estar al alcance del conductor dentro del habitáculo y sujeto a un soporte metálico. Su contenido debe ser recargado una vez por año.

Opcionales (no exigidos por la Ley Nacional de Tránsito)

  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Chaleco amarillo reflectivo.



Logotipo de la Seguridad Vial

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