viernes, 2 de enero de 2009

Scoring: sistema de licencias con puntaje en la Ciudad de Buenos Aires


Menos abuso de alcohol con el scoring Empezó el sistema de licencias con puntaje.

Comenzada la evaluación de conductores en la Capital, las autoridades de tránsito del gobierno porteño detectaron en Año Nuevo, un 40% menos de automovilistas alcoholizados que en Navidad.

Se atribuye este descenso al estreno del sistema de puntaje, conocido como scoring. Conducir en estado de ebriedad es una de las conductas por las que más puntos se quitan (en una escala que varía entre dos y 10) de los 20 otorgados inicialmente a cada licencia de conducir.

Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, informaron que, en la madrugada del 25 de diciembre dieron positivo al control de alcoholemia 15 automovilistas sobre 350 controlados (el 4,28%). En tanto el 31 de diciembre, desde las 0 y hasta las 6 del 1º de enero, hubo ocho conductores con exceso de alcohol.

El máximo permitido para los automovilistas es de 0,5 gramos por litro de sangre, lo cual equivale a dos copas de vino. En el caso de los motociclistas, ese límite baja a 0,2 gramos.

"Aparentemente, existió un pequeño proceso de concientización, que permitió bajar los números. El arranque del sistema de evaluación permanente de conductores se sumó a los constantes controles de alcoholemia, gracias a los que ya habíamos encontrado un cambio de comportamiento", dijo ayer a La Nacion el subsecretario de Justicia, Daniel Presti. Junto con el descenso en la cantidad de choferes alcoholizados, Presti destacó otro dato: que las ocho personas que ayer dieron positivo en los controles tenían más de 30 años, lo que muestra que la irresponsabilidad al volante no es exclusiva de los más jóvenes.

Según la información oficial, la primera persona que sufrió el descuento de puntos previsto en la ley que estableció el scoring porteño fue una mujer, de 48 años, que, pasadas las 2, fue detenida a bordo de su Renault Sandero, en Cabildo y Juramento, con 0,61 g de alcohol en sangre. Como su licencia de conducir fue emitida en la Capital, la automovilista estrenó el sistema.

Como se recordará, la ley y las penalidades por ella previstas sólo alcanzan a conductores habilitados por el gobierno porteño. El 60% de los autos que transitan por la ciudad están empadronados fuera del distrito.

De todos modos, la vecina que estrenó las sanciones del scoring podría no terminar siendo la primera en sufrir la quita de puntos, ya que esto sucederá una vez que sea citada por el juez contravencional, que éste dicte sentencia y que la comunique a la Unidad Administrativa de Control de Faltas, la que realizará efectivamente el descuento.

Otros nfractores serán convocados por la justicia contravencional o por los controladores de faltas, en un orden que no siempre respeta la fecha de comisión de la infracción.

Además de los casos detectados en los operativos de control de alcoholemia, también entrarán en el scoring las infracciones de tránsito comprobadas en los controles de rutina realizados por la Policía Federal y por el Cuerpo de Agentes de Tránsito porteño.

A partir del lunes próximo, funcionarán 15 postas específicas para el llamado sistema de evaluación permanente de conductores en las esquinas más peligrosas de la ciudad. Se harán de 7 a 23 y de 1 a 6.

Curiosamente, mientras, por un lado, los porteños eran severamente controlados con tests de alcoholemia y la entrada en vigor del scoring , decenas de autos eran estacionados indebidamente en el entorno del Monumento de los Españoles, sobre veredas y en el contracarril de la Avenida del Libertador, sin recibir castigo alguno.

Cómo funciona el sistema

La ley de licencias con puntaje establece, por ejemplo, bajar dos puntos por no usar el cinturón de seguridad o el casco. Por circular con una licencia vencida o trasladar menores de modo indebido, cuatro puntos. En tanto, serán cinco los puntos perdidos por usar el teléfono celular o auriculares, el exceso de velocidad dentro de cierto nivel, cruzar barreras bajas o violar semáforos en rojo.

Diez puntos perderán quienes superen la velocidad permitida en niveles más altos y quienes conduzcan en estado de ebriedad. La máxima sanción considerada es la rebaja de 20 puntos por correr picadas.

En todos los casos, los conductores habrán de ser debidamente identificados en el momento en que se labra el acta de infracción, ya que son sus licencias las que perderán puntos. "La única excepción en la que habrá presunción de autoría será en los casos de exceso de velocidad. Se citará al dueño del vehículo infractor, que podrá presentar pruebas de no haber estado conduciendo el vehículo en el momento de la infracción, e identificar a quien iba efectivamente al volante", recordó el subsecretario Presti.

Salvo ante un exceso de velocidad, si alguien comete una infracción de las incluidas en la tabla de descenso de puntos, pero no es identificado, no se le podrá aplicar el sistema de quita, aunque deberá pagar la multa. Los abarcados por el scoring tendrán sanción doble: perderán puntos y abonarán igualmente una multa.

Cuando un conductor llegue a cero puntos por primera vez, le retirarán la licencia por 60 días, a menos que haga un curso de educación vial. La segunda vez, se la quitarán por 180 días y el curso será obligatorio. La tercera vez, se le retirará por tres años y, de la cuarta en adelante, por cinco años.

Fuente: La Nación