lunes, 3 de septiembre de 2007

Informe Incendio de vehículos


Tres personas murieron calcinadas este fin de semana en dos accidentes

Una vez más, los accidentes de tránsito invadieron las rutas y avenidas de la Capital y del conurbano. Dos accidentes de tránsito ocurrieron el domingo pasado, con apenas cuatro horas de diferencia y a sólo 10 kilómetros de distancia uno de otro, donde tres personas murieron carbonizadas y otras diez resultaron heridas.

Según diversos ensayos realizados en CESVI, podemos afirmar que prácticamente en tan sólo dos minutos un auto se consume por el fuego. Existen muchos elementos y acciones para prevenir los incendios de vehículos, pero muy poco se puede hacer cuando las llamas comienzan a arder. Por esta razón, en este informe analizamos cómo evitar que un rodado se incendie y qué puede realizar el conductor o el acompañante para salir ileso.

De nuestras investigaciones, podemos observar que, luego de un impacto, muchos vehículos se prenden fuego, magnificando los daños y generando una trampa mortal para sus ocupantes. Cuando vemos este tipo de siniestros solemos preguntarnos: ¿qué elementos tienen los vehículos para evitar un incendio?

La mayoría de los plásticos y acrílicos que se utilizan actualmente en los vehículos comercializados en Argentina son evaluados en cuanto a la propagación de la llama y a la toxicidad, a excepción de la instalación eléctrica donde los revestimientos plásticos de los cables tienen la particularidad de que ante la elevación extrema de temperatura no generan llama al igual que las telas usadas en el revestimiento de los tapizados. Por otra parte, los cubretapizados que habitualmente la gente compra para proteger al tapizado original generalmente no cumplen con este requisito evitando que una colilla de cigarrillo la prenda fuego. Los ensayos de incendio realizados en nuestro Centro nos han dado una valiosa información sobre los tiempos que demora un vehículo en incendiarse totalmente: en términos generales en 1 minuto arde totalmente el vano motor y en sólo 60 segundos más se prende íntegramente todo el habitáculo.

Así, pudimos observar que los fabricantes invierten para evitar que se generen derrames de combustible o cortocircuitos que inicien los focos ígneos. Sin embargo, no se ocupan de incorporarle a los vehículos nuevos elementos para que, cuando se produce el incendio se encuentren dispositivos que detengan la propagación de la llama al habitáculo. Por este motivo, el matafuego juega un rol fundamental, ya que es el único elemento que podría evitar el avance del fuego.





Elementos de seguridad

A partir de la década del noventa, frente a la necesidad de fabricar vehículos globales para el mundo, en Argentina, Brasil y México se debieron incorporar elementos de seguridad a los vehículos que hasta ese momento la gran mayoría de ellos no contaban. En especial, se debieron incorporar distintas soluciones tecnológicas destinadas a evitar la posibilidad de un foco ígneo. Es así como hoy en día podemos encontrar distintos elementos de seguridad activa como el interruptor de combustible inercial que corta el flujo de combustible cuando detecta desaceleraciones similares a las que acontecen en los impactos (este mismo dispositivo también se encarga de cortar el suministro eléctrico), una válvula contra reflujo en la boca del tanque de combustible que evita el derrame de carburante por la tapa de carga en el caso de vuelcos, fusibles generales a la salida de la batería (este elemento lo tienen muy pocos modelos) que detonan en los momentos en que se generan cortocircuitos generales como los que ocurren en algunos impactos, pero son muy pocos los modelos que invierten en compuestos y elementos que eviten la propagación del fuego.

Un peligro mayor: el GNC

En nuestro país, a partir de la introducción del Gas Natural Comprimido (GNC) en forma masiva (hoy cerca del millón y medio de vehículos con propulsión a nafta están equipados con GNC) se ha hecho mucho más común que algunos de los vehículos que participan en accidentes graves inicien un foco de incendio. Pero no tiene que ver con el estallido del cilindro. Por lo general, estos casos de estallido se dan al realizar la recarga de combustibles en vehículos que sufrieron modificaciones por talleres no autorizados.

Todas las estaciones de recarga de GNC tienen como límite una presión de carga de 200 bar, mientras que la presión que puede almacenar el cilindro, por seguridad, es de 350 bar. Por este motivo, no debería explotar un cilindro al recibir la recarga de combustible.

En los casos de incendio de una unidad equipada con GNC, no hay riesgo potencial de explosión. Dicha explosión no puede ocurrir ya que contienen dos válvulas. Una de éstas es de corte (relacionada con la pérdida brusca de presión del cilindro) y la otra justamente de alivio de presión, que funciona únicamente cuando se eleva mucho la temperatura en el mismo lugar donde se encuentra instalada esta válvula.

Las posibles pérdidas de gas que puedan aparecer en los equipos de GNC, son debidas a instalaciones precarias. Estas instalaciones son las más peligrosas al no contar con un buen control del técnico responsable en firmar que el trabajo está terminado. Uno de los puntos donde se pueden originar las pérdidas es en el regulador, lo cual resulta especialmente peligroso ya que generalmente se encuentra ubicado cerca de la bobina de encendido y de las bujías. Así, un problema eléctrico sumado a una pérdida de gas, puede traer aparejado un principio de incendio.

Las fallas más comunes que hacen que un vehículo a GNC se incendie tienen que ver con no usar el vehículo a nafta ya que ésta se degrada con el tiempo afectando a las mangueras que además pueden resecarse por el no uso de la misma. De esta manera, pueden aparecer fugas de combustible provocando un principio de incendio.



Mucho para prevenir

Para estar siempre lejos de la posibilidad del incendio valen algunas recomendaciones:

· Evite llevar dentro del vehículo elementos de alta combustión o explosión como botellas de alcohol, garrafas o aerosoles. Estos podrían ser los iniciadores del foco de incendio.

· No olvide chequear el circuito eléctrico y de combustible, las gomas y plásticos son afectados por el calor y en muchos casos un recalentamiento del motor podría alterarlos.

· Revise todos los terminales eléctricos fundamentalmente luego de alguna reparación. Es común que se alteren algunos componentes de ésta en algunos talleres poco serios.

· No altere la instalación eléctrica original de su vehículo, pues podría anular alguno de los componentes destinados a evitar incendios.

· Es importante que además de la prueba hidráulica en el chequeo anual del equipo de GNC se revise el resto del circuito. Exíjalo, tenga en cuenta que esta revisión no es una simple formalidad legal.

· Verifique el estado de la carga del matafuego. En nuestra investigación sobre las plantas de verificación técnica no hemos encontrado ninguna que haga esa revisión.

· Practique la forma de desconectar el matafuego de su encaje, es posible que en la desesperación presente alguna dificultad.

· Usar a nafta el vehículo, no permitiendo que el combustible se degrade, y por consiguiente las mangueras. Estas últimas deben ser controladas periódicamente, junto con el chequeo del sistema completo de GNC.

Poco por hacer

En el caso de que se declare un incendio sobre el vehículo es importante que siga los siguientes pasos:

• No abra el capot, tenga en cuenta que un ingreso abrupto de oxígeno avivaría las llamas.

• Intente direccionar el gas del matafuego sobre la base del foco ígneo. Para esto aplíquelo por debajo de las ruedas o del motor.

• Si el fuego alcanza una cierta magnitud no se acerque al vehículo, manténgase a resguardo, hay muy poco por hacer, llame inmediatamente a la Policía (o a los Bomberos) y explique claramente cuál es su situación.

CESVI ARGENTINA